domingo, 2 de agosto de 2020

El guardiamarina Horatio Hornblower Libro vs serie




 



 

 


Hola a todos. Esperando que se encuentren muy bien, los invito a revisar esta entrada referida al mundo de Horatio Hornblower, siendo esta la primera parte, en donde compararé el libro Guardiamarina Hornblower, y los primeros cuatro capítulos de la miniserie.

Admito que no es una temática que siempre me ha gustado. Una persona aburrida de mi pasado, me presentó el mundo naval y algunos autores y series, no obstante, solo me interesé por una miniserie en particular: Hornblower.

La miniserie de televisión, es una producción británica que se basa en los libros de C.S. Forester, en particular, su saga Horatio Hornblower: novelas de aventuras en los tiempos de Nelson.

La saga se compone por once novelas y dos relatos, en contraposición a su adaptación a televisión que consiste en ocho capítulos, y su producción cinematográfica.


Analizaré las cosas que, para mí, hacen mejor a uno por sobre el otro. Como digo en cada entrada de esta sección, recuerda que siempre es recomendable leer el libro, y ojalá antes de ver la película. 



Finalmente, te recuerdo que esta es mi opinión, por lo que, si no sientes que te represente, me encantaría que escribieras lo que piensas en los comentarios.







Sin más preámbulos, empecemos...



 




El libro Guardiamarina Hornblower (1950), comienza narrando la historia de un joven muchacho de diecisiete años, que llega a servir al barco de guerra Justinian. Ese joven melancólico y solitario, es Horatio Hornblower. Me impactó conocer en profundidad a Hornblower, es uno de los personajes más complicados que me ha tocado analizar. Lleva el deber como un hecho inquebrantable, en donde cada orden la intentará cumplir sin condiciones, a pesar de que su estancia en el Justinian solo podrá compararla con el infierno.

Partimos conociendo a un joven Horatio esperando en el puerto de Spithead porque se empiece el enfrentamiento y navegar al encuentro con la batalla, empero, lo más importante serán sus experiencias como el recién llegado en un barco en donde lo más importante es la antigüedad, lugar en el que conocerá a la peor de sus pesadillas: el guardiamarina John Simpson, un hombre de edad demasiada avanzada para el cargo que ostentaba, y quien regresa al barco tras ser rechazado su ascenso a teniente.

La primera parte desarrollará a un hombre de mar melancólico por estar tan lejos de casa, y sobre todo por las humillaciones a las que se ve sometido desde el día en que conoce a Simpson.

Tras emigrar de barco, debido a que Keene, el capitán del Justinian, ve mucho futuro en él, empieza a servir en la fragata Indefatigable, lugar en donde empieza la verdadera aventura. Bajo el mando del Capitán Sir Edward Pellew, consigue tener más responsabilidades. Se valió de la confianza del capitán debido a su carácter, no obstante, también comete errores, y en sus pensamientos logramos conocer cada uno de sus lamentos y reproches, llegando incluso a sentir ganas de meternos en el libro para gritarle “No te culpes tanto, deja de ser tan fatalista”.

Mi parte favorita del libro, fue el capítulo llamado El examen del teniente. Sin dudas la campana fue salvadora.

Los enfrentamientos en tierras extranjeras también son interesantes, entre ellas el enfrentamiento perpetrado en tierras francesas entre los revolucionarios, y los antiguos nobles franceses con apoyo de los ingleses de la Indefatigable; lo sucedido en España, cuando apenas estos últimos firmaban la paz con Francia y, por tanto, estaban en guerra con Inglaterra; las desventuras sucedidas en Marruecos que obligaron una improvisada cuarentena; y el tiempo en que, por azares del destino, Hornblower se halló al mando de un barco, quedando en medio de plena flota española, solo por tomar una decisión apresurada.

En resumen, mi opinión es que el libro es entretenido, rápido, intrigante, tiene grandes personajes muy bien fundamentados y detalles solo en partes necesarias. Literalmente pueden pasar semanas en tan solo dos páginas. A diferencia de muchos autores de este género, C. S. Forester tiene una manera de narrar bastante sencilla. Te aseguro que no necesitas ser un conocedor del mundo naval pues no ahonda en detalles innecesarios y, tras varias páginas leídas, podrás imaginar muy bien toda la estructura del barco porque el autor se encarga muy bien de hacerse entender. Es un libro recomendado para todo aquel que adore la aventura y se sienta identificado con un joven melancólico que simplemente desea encajar y no ser juzgado. Es la primera parte de la saga y te aseguro que la continuaré, a pesar de que la marina no sea lo mío, por lo mismo soy enfática en que es un libro especial.

Para analizar la miniserie, nos detendremos en cuatro entregas: The Even Chance (1998), The Examination for Lieutenant (1998) The Duchess and the Devil (1999) y The Frogs and the Lobsters (1999).

En The even chance vemos la primera parte del libro, en donde veremos a Hornblower sometido a las vejaciones impuestas por Simpson y todo lo que es su experiencia en el Justinian y su traslado al Indefatigable. La historia está muy bien adaptada, no obstante, para que esa primera parte del libro fuera más dinámica agregaron más cosas. Hornblower y Simpson sí se baten a duelo, sin embargo, la manera del desarrollo de este es muy diferente. En el libro solo ocurre una vez, y ninguno de los dos logra dar un tiro certero por azares del destino. La ofensa fue la misma, al igual que la actitud de ambos hombres, empero, en la miniserie le dieron mayor camaradería al resto de los guardiamarinas, resultando en que Hornblower no pueda acudir al duelo y lo reemplace el guardiamarina Clayton. Luego, cuando Hornblower ya está sirviendo en la Indefatigable, vuelve a tener oportunidad de batirse a duelo con aquel horrendo personaje, sin embargo en esa oportunidad se ve el afecto que Pellew le tiene a Horatio y, por tanto, este último logra salir con vida. Otra gran diferencia es el personaje de Kennedy, quien no se encuentra en el libro y es una mezcla de varios personajes que acompañan a Hornblower en su vida en el mar. En sí en esta primera entrega a la historia le agregan bastantes sucesos que hacen mucho más interesante el desarrollo, aunque sin la ventaja que nos otorga el libro de saber los pensamientos de este depresivo personaje. Mi parte favorita es cuando Hornblower encuentra a los marinos jugando y apostando a agarrar ratas con la boca. Sin dudas fue la parte mejor adaptada, y el actor Ioan Gruffudd, a pesar de ser más viejo de lo que el personaje requería, actuó tan bien que los pensamientos del libro se notaban en sus expresiones faciales.

The Examination for Lieutenant, por otra parte, en la miniserie la pusieron en segundo lugar intercambiando su posición con el resto de los sucesos, para así unirla a lo sucedido en Marruecos y provocar que ocurriera antes de Las ranas y las langostas. Eso hizo la serie, reordenar la película para así hacer crecer a Hornblower con los diferentes sucesos. En esta parte de la historia, debo decir que me sentí cautivada con las enseñanzas que llegan a Hornblower. Tras ser ascendido a teniente interino de la Indefatigable, a Horatio le llega la oportunidad de poder acceder al ascenso a teniente definitivamente. Su preparación para el examen es lo más importante y el gran cambio que hacen en la miniserie. Mientras que en el libro acude al examen tranquilamente, y no ahondan mucho en su preparación, en la miniserie lo vemos intentando aprender cada parte de sus libros sin éxito por el gran barullo de los tripulantes de la fragata. En un momento determinado, Hornblower le pide a un guardiamarina que baje y le diga a los marinos que por favor bajen el volumen, no obstante, el guardiamarina Bowles, siendo de avanzada edad, sube a cubierta a intentar enseñar a Horatio que la vida en el mar no se encuentra en los libros, y que no puede privar a sus hombres de un poco de gritos y cantos, sobre todo porque están con desabastecimiento y la moral ha bajado. Enseñanzas. Lo más importante que deja entrever un mundo marino increíblemente complicado. En la miniserie adelantan el suceso que en el libro se titula el arca de Noé, en donde, tras bajar en Marruecos para abastecerse de comida, se hallan frente a la peste negra y deben hacer una cuarentena. En el libro la describen de la misma manera, salvo que en esta adaptación agregan más heroísmo para nuestro protagonista. Mi parte favorita fue la de la paranoia en el barco, en donde un hombre empieza a tambalearse y todos creen que está infectado, no obstante, Horatio Hornblower, valiente y gallardo, se acerca a él y constata que el hombre no tiene nada, solo está borracho. Sin dudas la mejor parte de todas. Cuando llega su examen, la película nos muestra exactamente lo que el autor nos quiso hacer imaginar, por lo que la adaptación fue perfecta, hasta en la parte en la que a Hornblower lo salva la campana.

The Duchess and the Devil está emplazada en el mismo orden que en el libro, salvo que Hornblower ya era Teniente y por razones completamente diferente. En esta parte del libro y en este capítulo de la miniserie su similitud es innegable salvo detalles. La duquesa viaja acompañada de su sirvienta en el libro, y le confiesa a Hornblower en el barco quién es y las razones que la llevaron a mentir, antes de ser capturados por los españoles. Sin embargo, en el momento en que son capturados, todo se hace diferente, porque en el libro no hay intentos de fuga, Kennedy no sale aún como personaje, como ya dije, y en el momento de rescatar a los españoles que encallaron, es Hornblower el único que se ofrece para la ayuda. En la miniserie hubo más heroísmo. La duquesa le confiesa a Hornblower quién es durante su estancia como prisioneros, aunque ella tenía todos los beneficios por ser noble, Hornblower se enoja más por aquella mentira, y el heroísmo de este —ahora— teniente es mucho más destacable, sobre todo cuando se culpa por el intento de fuga de sus hombres, y la lealtad que les inspira una vez que deben volver a ser prisioneros a pesar de que la Indefatigable los rescató cuando ayudaban a los españoles encallados.

Finalmente The Frogs and the Lobsters, o las ranas y las langostas, como bien ya dije hace algunos párrafos, estaba mucho antes en la trama. Hornblower seguía siendo guardiamarina en el libro y aquí ya es teniente. Esta parte la cambiaron casi en su totalidad. En el libro nunca existió Mariette, no ahondan mucho en el Marqués de Moncoutant y su descontrolado carácter que Hornblower detesta. La batalla y las órdenes a seguir son casi iguales, salvo que en la miniserie todo parece más complicado. Todos los tormentos y la conciencia de Hornblower son mucho más fatales en la miniserie y, por lo mismo, su heroísmo es mucho más notable. Disfruté ambos, pero debo reconocer que en la miniserie agregaron partes que esperé leer para conocer los pensamientos del protagonista, pero me quedé con las ganas.

En general, brillantes actores, sobre todo Robert Lindsay como Sir Edward Pellew; un soundtrack divino que hasta el día de hoy no puedo sacar de mi cabeza; y los ideales de heroísmo —suprimiendo bastante la depresión de Hornblower—, hacen de Hornblower una de las mejores miniseries que he visto. Te la recomiendo 100% para que dejes atrás la basura de Piratas del Caribe, esta le gana y por mucho.



 




 



¿El veredicto?

 



 



 

La miniserie, sin lugar a dudas.

Me gustó mucho el libro, sin dudas el autor es de primer nivel y adoré cada página leída, no obstante, esta adaptación es perfecta. La habría declarado empate, pero la miniserie agregó tantas partes buenas, que me hacen verla obligadamente una vez al año. Desde siempre, mi favorita ha sido La duquesa y el demonio, eso hizo que escogiera la miniserie pues en el libro la historia era muy rápida, y Hunter y su plan de escape me parecen algo demasiado perfecto como para no valorar el trabajo que hubo tras de cámara. La música, como ya dije, es impecable. Me atrevería a decir que el soundtrack es el mejor que he visto en televisión. En resumen, la miniserie me otorgó el placer de conocer a fondo a un personaje tan perfecto como lo es el gran Horatio Hornblower.

 

Eso es una ofensa, señor Simpson. Debo exigirle una satisfacción.

Thats and insulting demark, Mr. Simpson. For that I have to ask for a satisfaction.

 





 

Y tú, ¿qué opinas?

 


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